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Clasificación de Costes: Fijos, Variables y Mixtos

Aprende a identificar y separar los diferentes tipos de costes en tu empresa. Una guía práctica para categorizar gastos y entender cómo afectan a tu rentabilidad.

8 min lectura Nivel Principiante Febrero 2026
Hombre profesional trabajando en laptop analizando gráficos y tablas de costes financieros

Por qué importa clasificar tus costes?

Si diriges una empresa, probablemente gastas dinero todos los días. Pero sabes realmente dónde va ese dinero? La mayoría de empresarios saben que tienen costes, pero no siempre entienden cómo funcionan. Aquí es donde entra en juego la clasificación de costes.

Cuando separas tus gastos en categorías claras — costes fijos, variables y mixtos — empiezas a ver patrones. Descubres cuáles son los gastos que cambian según lo que produces, cuáles permanecen igual cada mes, y cuáles hacen un poco de ambas cosas. Esta información es crucial para tomar decisiones inteligentes sobre precios, producción y rentabilidad.

Costes Fijos: Los Gastos que No Cambian

Los costes fijos son esos gastos que pagabas el mes pasado, pagarás este mes, y probablemente seguirás pagando el próximo. No importa si vendes una unidad o cien — estos costes permanecen igual.

Ejemplos de costes fijos:

  • Alquiler del local o nave (si no cambias de espacio)
  • Salarios del personal administrativo
  • Seguros de empresa (responsabilidad civil, etc.)
  • Suscripciones a software o licencias anuales
  • Servicios de mantenimiento o limpieza contratados

La clave es que estos costes no dependen de tu volumen de producción. Aunque baje la demanda, sigues pagando la renta. Aunque cierres una semana por vacaciones, el seguro sigue activo. Esto es importante porque significa que necesitas vender un cierto volumen mínimo solo para cubrir estos gastos antes de empezar a generar beneficio.

Persona trabajando en escritorio mostrando documentos de costes fijos como alquiler, seguros y salarios
Gráfico de línea mostrando cómo los costes variables aumentan proporcionalmente con la producción

Costes Variables: Escalan con tu Producción

A diferencia de los fijos, los costes variables cambian directamente con lo que produces. Cuando produces más, estos costes suben. Cuando produces menos, bajan. Es una relación proporcional bastante clara.

Ejemplos de costes variables:

  • Materias primas (componentes, tela, madera, etc.)
  • Embalaje y envío de productos
  • Mano de obra directa (trabajadores por hora en producción)
  • Comisiones de ventas (si dependen de lo que vendas)
  • Energía para maquinaria (varía según uso)

Estos costes son directamente proporcionales a tu actividad. Si produces el doble, generalmente gastarás el doble en materiales. Esto es importante para calcular el margen de ganancia por unidad vendida — es lo que te queda después de restar los costes variables del precio de venta.

Costes Mixtos: La Combinación de Ambos

Aquí es donde se pone interesante. Los costes mixtos tienen un componente fijo y otro variable. Empiezan como un coste fijo base, pero aumentan según tu nivel de actividad. No son puramente uno ni otro — son híbridos.

Imagina tu factura de teléfono o internet. Pagas una cuota base fija cada mes (por ejemplo, 50), pero si excedes un límite de datos o llamadas, pagas extra. Ese es un coste mixto en acción.

Ejemplos de costes mixtos comunes:

  • Servicios de utilidades (agua, luz, gas) — cuota mínima + consumo
  • Mantenimiento de maquinaria — contrato base + reparaciones extras
  • Transporte — coste fijo de vehículo + combustible según kilómetros
  • Publicidad — presupuesto base + gastos por conversión
Tabla comparativa mostrando la estructura de un coste mixto con componente fijo y variable

Cómo Usar Esta Clasificación en tu Empresa

01

Enumera todos tus gastos

Crea una lista completa de cada gasto mensual. Incluye todo — desde la renta hasta los clips de oficina. Sé exhaustivo, es importante tener el panorama completo.

02

Clasifica cada gasto

Para cada gasto, pregúntate: Este cambia si produzco más o menos? Si no cambia, es fijo. Si sube y baja con la producción, es variable. Si hace ambas cosas, es mixto.

03

Calcula totales por categoría

Suma todos los costes fijos, todos los variables, y todos los mixtos. Para los mixtos, es útil separar el componente fijo del variable. Esto te da claridad sobre tu estructura de costes.

04

Analiza y actúa

Ahora que ves la estructura, puedes tomar decisiones. Tus costes fijos son demasiado altos? Quizás necesitas reducir gastos. Tus costes variables son muy altos por unidad? Busca proveedores más eficientes.

Persona usando laptop con hoja de cálculo abierta mostrando análisis de costes clasificados

Lo Más Importante: Entiende tu Estructura de Costes

Clasificar tus costes en fijos, variables y mixtos no es solo un ejercicio contable — es una herramienta de gestión. Te ayuda a entender cuánto dinero necesitas ganar solo para cubrir gastos básicos. Te muestra dónde tienes flexibilidad si las cosas se ponen difíciles. Te permite calcular márgenes de ganancia más precisos y tomar decisiones sobre precios con confianza.

La mayoría de empresarios que realmente entienden su estructura de costes toman mejores decisiones. Saben exactamente cuándo pueden invertir en crecer y cuándo necesitan ser conservadores. Saben qué acciones afectarán más sus resultados. Esta claridad es valiosa — vale más que muchas herramientas caras de contabilidad.

Próximo paso: Profundiza en tu análisis

Ahora que conoces los tipos de costes, el siguiente paso es aprender cómo usar esta información para calcular tu punto de equilibrio — es decir, cuántas unidades necesitas vender para cubrir todos tus gastos.

Aprende sobre el Punto de Equilibrio

Información Importante

Este artículo proporciona información educativa general sobre clasificación de costes. Los ejemplos y métodos descritos son de naturaleza informativa y pueden variar según tu sector, ubicación y circunstancias empresariales específicas. No constituye asesoramiento contable, fiscal o empresarial profesional. Para decisiones financieras importantes o situaciones complejas, te recomendamos consultar con un contador, asesor fiscal o consultor empresarial cualificado que entienda tu situación específica.